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19 de abril de 2026

Protección solar: lo que tenés que saber

Cuándo aplicar protector, cuánto poner, qué SPF elegir y por qué reaplicar es lo más importante.

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La exposición al sol sin protección es la principal causa prevenible de cáncer de piel y de envejecimiento prematuro. Una buena rutina de protección solar es simple y se vuelve hábito rápido.

¿Qué SPF (FPS) elegir?

El SPF (factor de protección solar) indica cuánto reduce la radiación UVB que llega a la piel:

  • SPF 30 filtra aproximadamente el 97% de la radiación UVB.
  • SPF 50 filtra aproximadamente el 98%.
  • SPF 50+ es lo recomendado para exposición prolongada o pieles muy claras.

Para uso diario, la Sociedad Argentina de Dermatología recomienda como mínimo SPF 30, y SPF 50 o más para actividades al aire libre, niños, personas con piel muy clara, antecedentes de cáncer de piel o uso de medicamentos fotosensibilizantes.

También protección UVA

Mirá que el envase diga “amplio espectro” o lleve el símbolo “UVA” en círculo. La radiación UVA atraviesa los vidrios, está presente todo el año, y es la principal responsable del envejecimiento de la piel y del daño profundo.

Cuánto y cómo aplicar

  • Cantidad: alrededor de 30 ml para cubrir todo el cuerpo de un adulto. Una pauta práctica: dos dedos llenos de producto solo para cara y cuello.
  • Aplicar 20 a 30 minutos antes de salir al sol, sobre piel seca.
  • Reaplicar cada 2 horas y siempre después de transpirar mucho, secarse con la toalla o salir del agua.
  • No olvides orejas, nuca, empeines, labios (con barra labial con SPF) y cuero cabelludo si tenés poco pelo.

Lo que NO sirve

  • “Ya me bronceo, no me quemo”: el bronceado también es daño acumulativo.
  • “Está nublado, no necesito”: las nubes dejan pasar gran parte de la radiación UV.
  • “Apliqué a la mañana, ya está”: sin reaplicación la protección baja drásticamente.

Más allá del protector

  • Evitar el sol entre las 10 y las 16, sobre todo en verano.
  • Usar sombrero de ala ancha y anteojos con filtro UV.
  • Buscar la sombra siempre que sea posible.
  • En bebés menores de 6 meses: NO usar protector solar, mantenerlos a la sombra.
  • Lunares que cambian de color, tamaño o forma.
  • Manchas que sangran, pican o no cicatrizan.
  • Lesiones nuevas en personas adultas.
  • Antecedentes familiares de cáncer de piel.

En la farmacia te ayudamos a elegir el protector que mejor se adapta a tu tipo de piel, edad y actividad. También tenemos opciones específicas para pieles sensibles, niños y rostro.

Importante: La información publicada tiene fines orientativos y educativos. No reemplaza la consulta con un profesional de la salud. Ante cualquier duda, consultá con tu médico o farmacéutico de confianza.